Mantener los niveles de glucosa en sangre dentro del rango recomendado es una parte fundamental del cuidado de las personas con diabetes. La alimentación, la actividad física, el control del peso cuando sea necesario y los medicamentos indicados por el médico son pilares importantes para mantener la glucosa bajo control.
Como complemento de estos hábitos, existe una sencilla bebida preparada con canela, jengibre y agua, que puede disfrutarse sin azúcar añadida.
La canela ha sido estudiada por su posible relación con el control de la glucosa en personas con diabetes tipo 2. Sin embargo, los resultados de las investigaciones son variables y todavía no permiten afirmar que la canela trate o controle por sí sola la diabetes.
Por eso, esta preparación debe considerarse únicamente una bebida complementaria dentro de un estilo de vida saludable, nunca un sustituto de los medicamentos o de las recomendaciones médicas.
Ingredientes
– 1 litro de agua
– 1 rama pequeña de canela, preferiblemente canela de Ceilán
– 2 o 3 rodajas finas de jengibre fresco
– Opcional: unas gotas de limón para mejorar el sabor
No agregar azúcar, miel, panela ni otros endulzantes con azúcar.
Las bebidas sin azúcar son una opción más adecuada para acompañar las comidas de una persona que necesita controlar su glucosa. El CDC recomienda preferir agua o bebidas bajas en calorías, como té sin azúcar.
Beneficios de sus ingredientes
Canela
La canela contiene compuestos vegetales que han despertado interés científico por su posible efecto sobre el metabolismo de la glucosa.
Algunos estudios han encontrado pequeñas mejoras en determinados indicadores de glucosa en personas con prediabetes o diabetes tipo 2, pero los resultados no son uniformes. Por esta razón, no existe evidencia suficiente para recomendar la canela como tratamiento de la diabetes.
En esta receta se utiliza principalmente como especia para aportar sabor sin necesidad de añadir azúcar.
Jengibre
El jengibre contiene compuestos vegetales y puede utilizarse para aportar sabor y aroma a la bebida.
No debe presentarse como un tratamiento para reducir la glucosa, ya que la evidencia disponible sobre las preparaciones herbales para controlar la diabetes no es suficiente para establecer beneficios claros.
Limón
El limón puede aportar sabor y acidez a la bebida sin necesidad de utilizar azúcar. Esto permite preparar una infusión agradable sin añadir una fuente adicional de azúcares.
Cómo preparar la infusión
1. Coloca un litro de agua en una olla.
2. Añade la rama de canela.
3. Agrega las rodajas de jengibre fresco.
4. Lleva el agua a hervor.
5. Una vez que hierva, reduce el fuego y deja cocinar suavemente durante unos 5 minutos.
6. Apaga el fuego y tapa la olla.
7. Deja reposar otros 5 a 10 minutos.
8. Cuela la preparación.
9. Si deseas, añade unas gotas de limón cuando la bebida esté tibia.
10. Deja enfriar si prefieres consumirla fría.
No añadas azúcar, miel ni panela.
Cómo consumirla
Puedes tomar aproximadamente ½ a 1 taza de esta infusión, preferiblemente como una bebida sin azúcar acompañando una alimentación equilibrada.
No es necesario consumir grandes cantidades para obtener beneficios. Tampoco se recomienda utilizarla para intentar bajar rápidamente la glucosa.
Las personas con diabetes deben seguir el plan de alimentación indicado por su médico o nutricionista. El CDC recomienda prestar atención a la cantidad de carbohidratos, reducir los azúcares añadidos y priorizar alimentos integrales y poco procesados.
Una buena estrategia es acompañar las comidas con agua o bebidas sin azúcar, en lugar de refrescos, jugos azucarados u otras bebidas con alto contenido de azúcar.
Un consejo importante para el control de la glucosa
Ninguna infusión puede compensar por sí sola una alimentación desequilibrada.
Para ayudar a mantener la glucosa dentro de los valores recomendados, es conveniente:
– Reducir el consumo de bebidas azucaradas.
– Evitar el exceso de dulces, postres y productos con azúcares añadidos.
– Preferir alimentos integrales y poco procesados.
– Consumir abundantes vegetales sin almidón.
– Incluir fuentes adecuadas de proteínas.
– Controlar las porciones de alimentos ricos en carbohidratos.
– Mantener actividad física de acuerdo con las recomendaciones médicas.
– Controlar regularmente la glucosa cuando así lo haya indicado el profesional de salud.
El llamado método del plato puede ayudar a organizar las comidas: aproximadamente la mitad del plato con vegetales sin almidón, un cuarto con proteína y un cuarto con alimentos que contienen carbohidratos.
Advertencia médica
Esta preparación no cura la diabetes, no elimina la enfermedad y no sustituye la insulina ni ningún medicamento recetado.
No suspendas, reduzcas ni cambies la dosis de tus medicamentos porque estés tomando esta infusión. Los organismos de salud advierten especialmente sobre productos que prometen una “cura natural” de la diabetes o que aseguran poder reemplazar los medicamentos.
Si utilizas medicamentos para controlar la glucosa, consulta con tu médico antes de consumir preparaciones herbales de manera habitual. Algunas plantas y suplementos pueden producir efectos no deseados o interactuar con los medicamentos utilizados para la diabetes.
También conviene tener precaución con el consumo excesivo de canela tipo cassia, ya que contiene cantidades variables de cumarina, un compuesto que puede ser perjudicial para el hígado cuando se consume en grandes cantidades, especialmente en personas susceptibles.
Las personas con enfermedad hepática, enfermedad renal, embarazo, diabetes complicada o múltiples medicamentos deben consultar con un profesional antes de incorporar preparaciones herbales regularmente.
Conclusión
La infusión de canela y jengibre puede ser una alternativa sencilla para quienes desean disfrutar de una bebida caliente y sin azúcar como parte de una alimentación saludable.
Aunque la canela ha sido investigada por su posible relación con el control de la glucosa, la evidencia todavía no es suficientemente sólida para considerarla un tratamiento para la diabetes.
El verdadero cuidado de la diabetes requiere un enfoque integral: alimentación equilibrada, actividad física, controles de glucosa, seguimiento médico y utilización correcta de los medicamentos indicados.
Por encima de todo, una bebida casera debe servir como complemento de estos hábitos y nunca como sustituto de un tratamiento médico comprobado.